¿Cómo enseñar a un cachorro dónde hacer sus necesidades?

Tener un cachorro en casa es algo que entusiasma a toda la familia. Cuando llegan son preciosos, graciosos y llenan de alegría nuestros días. Pero de repente, ¡ups! Van haciendo sus necesidades sin control por toda la casa, y eso ya no nos alegra tanto. Y ahora, ¿Qué hacemos? Lo primero es comprender que son muy pequeños todavía para controlar sus necesidades, así que tendremos que tener paciencia y enseñarle poco a poco dónde puede hacerlo y dónde no.

Es importante que desde pequeño lo saquemos a la calle para que vaya relacionando el exterior como el lugar donde puede hacer sus necesidades, pero en ocasiones esto no es posible puesto que aun no están vacunados. Es muy importante que el calendario de vacunación de nuestro cachorro esté completo antes de que lo saquemos a parques o calles que frecuenten otros perros. Mientras no estén completamente vacunados, podremos sacarlos en brazos, para que vayan conociendo su entorno, los ruidos y olores del exterior y relacionarlos con perros que sepamos que están completamente vacunados y desparasitados. Solo lo podremos soltar en lugares controlados que sepamos que no frecuentan otros animales desconocidos. Alrededor de los 3 meses, nuestro cachorro ya debe tener la pauta vacunal completa y estar listo para salir.

Cachorro Teckel

La educación de un cachorro requiere tiempo y paciencia, durante los primeros meses lo más probable es que haga sus necesidades dentro de casa, hasta que consiga por completo el control de esfínteres. Para ello debemos disponer de una zona especial para ello, con periódicos, bandeja higiénica, empapadores o algo similar.

Tenemos que tener en cuenta que los cachorros cuando son pequeños , suelen hacer sus necesidades justo después de comer, de jugar y al despertarse.  Lo mejor, es en esos momentos aprovechar para colocarle en esa zona después de cada comida, después de los períodos de descanso, y después de los ratos de juego o actividad más intensa.

 Cuando lo haga en el sitio correcto le premiaremos con caricias o algún alimento. A esto se le llama refuerzo positivo: le prestamos atención cuando realiza la conducta deseada. Cuando lo haga fuera simplemente lo limpiamos sin que nos vea e ignoramos la conducta. Si le reñimos estaremos reforzando el mal comportamiento, y además hay que tener en cuenta que durante los primeros meses en muchas ocasiones los errores serán achacables a la inmadurez de los músculos que controlan sus esfínteres.

También es importante recordar que no tiene sentido enfadarse o castigarle cuando llegamos a casa y encontramos que lo ha hecho donde no debe, porque el cachorro no sabrá relacionar nuestro enfado con algo que ocurrió hace horas. Sólo funciona si le encontramos justamente en el momento de hacerlo. En ese caso, lo mejor es cogerle rápidamente y trasladarle al sitio correcto. Que acabe allí y… premio! 

Cachorro en la calle

Cuando nuestro cachorro pueda salir a la calle, podremos hacer esto mismo, pero trasladándolo a la calle en lugar de al empapador en los momentos clave. Al principio, tendremos que salir frecuentemente, porque no tienen tanta capacidad de aguante y es posible que, si los sacamos pocas veces a la calle, no puedan aguantar.

Es importante, no volver a casa directamente después de que el cachorro haga sus necesidades, porque si no, pueden relacionar hacer sus necesidades en la calle y volver a casa, y por ello, muchos cachorros aguantan en la calle y lo hacen justo al llegar a casa. Cuando nuestro pequeño lo haga en la calle, lo premiamos, y nos quedamos un rato jugando antes de volver a casa, para que así sepa que hacer sus necesidades en la calle trae cosas positivas.

¿Fue fácil educar a tu cachorro? Cuéntanoslo.

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